El Gobierno inicia su segundo mes de gestión: guerra total por la Ley Ómnibus, tensión con la CGT y alerta por la inflación que viene


Mientras Diputados sigue analizando la ley más importante del Gobierno de Milei, el Indec publicará el índice de inflación de diciembre. Los obstáculos legislativos y el rescate financiero con el FMI.
El Gobierno festejó este miércoles su primer cumplemes. Poco para celebrar. Las noticias día a día son malas y este jueves llegará la peor: se publica el primer índice de inflación. Según las métricas de la «Inflación de los trabajadores» que publica mensualmente la Umet, en diciembre fue de 24,3%, siendo el transporte el rubro que más aumentó (31,7%), producto de las subas de las naftas. Este indicador privado es el que mejor suele anticipar la suba de precios que luego publicará el Indec.
Hace días el presidente advirtió que se iba rumbo a una inflación del 45% mensual, por lo que 30% sería un «numerazo». Si se ratifica el indicador en torno al 25%, seguramente el Gobierno intentará festejarlo. Lo cierto es que está duplicando la inflación que dejó la gestión anterior.
Los mayores problemas del Gobierno hoy por hoy son políticos. El debate en comisión de la Ley Ómnibus muestra las dificultades que tiene el oficialismo en avanzar en su programa y conseguir los votos para imponer las voluntades.
En un debate sumamente tenso -con momentos en que el presidente de la comisión Gabriel Bornoroni apagó los micrófonos de los diputados- el oficialismo escuchó las críticas de los legisladores opositores en torno a un tema clave: la reforma política que pretende imponer el Gobierno.
«Este tema no debería estar en debate porque no está planteado dentro de la convocatoria a extraordinarias», dijo Margarita Stolbizer del bloque Cambio Federal. Los votos de ese espacio -que encabeza Miguel Pichetto- son claves para que se apruebe la ley. Ese capítulo del proyecto fue rechazado por casi todos los bloques, incluyendo legisladores del PRO.
Este miércoles también fue el turno de Patricia Bullrich, que se dedicó al capítulo de la protesta social. Antes de empezar anunció que iban a retirar de la propuesta el artículo 331 que obligaba a pedir permiso para hacer una reunión de más de «3 o más personas en un espacio público».
“He escuchado, y entiendo la razón de por qué ha podido haber una mala interpretación del artículo 331, que plantea que se debería pedir un permiso para una reunión de tres personas. Ese artículo está vinculado a la Ley del Tránsito y no a la ley en general», comenzó diciendo Bullrich.
“Al haberse generado una confusión pensamos que es mejorar retirarlo», planteó. Este retroceso expuso en público un secreto a voces que se rumorea en la política argentina: los ministros no participaron de la redacción del proyecto y algunos están planteando reparos a la letra chica de la iniciativa. Por ahora esto queda tapado por la luna de miel.
Mientras la ministra hablaba en el Congreso, la CGT tuvo su plenario regional y ratificó el paro del 24 de enero, después del mediodía. Plantearon su «rechazo rotundo» al DNU de Milei y su «preocupación y rechazo a aquellos aspectos de la llamada Ley Ómnibus que van contra la soberanía del país, los derechos laborales, el derecho de libre expresión y protesta, el modelo sindical argentino y las prestaciones de salud y previsionales».
Volvieron a marcar la falta de instancias de diálogo con el Gobierno, pero además dejaron una advertencia a aquellos sindicalistas que quieran cortarse solos a negociar por la suya: «El diálogo y el consenso es una herramienta de la política pero cualquiera de esas instancias no puede hacerse a espaldas del pueblo trabajador. Y con más razón aquellos representantes que provienen del campo nacional y popular». Teléfono para Cavalieri.
Javier Milei se mudó a Olivos y estuvieron con él sus asesores más cercanos: el jefe de Gabinete Nicolás Posse, el ministro sin cartera Santiago Caputo, y su hermana, Karina Milei. Desde ahí va a gobernar el país en adelante, con contacto con pocas personas y rodeado de la paz de la hermosa Quinta presidencial.
Desde ahí Karina tuvo un «diálogo por teléfono con el jefe de la Presidencia de Ucrania, Andriy Yermak», informaron oficialmente desde la Casa Rosada. «Además, debatieron sobre la posibilidad de organizar una Cumbre Ucrania-América Latina, que fue apoyada por los presidentes de Argentina y Ucrania durante su reunión en Buenos Aires», dice el comunicado. No se sabe si la Canciller, Diana Mondino, tuvo un rol en este encuentro. Lo habitual es que este tipo de encuentros se canalicen por el Ministerio de Relaciones Exteriores.
En medio de todo esto, el Gobierno pudo anunciar una buena noticia. Hay acuerdo con el FMI y habrá un desembolso de 4.700 millones de dólares. Van a servir para refinanciar las propias deudas con el organismo. No es nada para celebrar. Pero al menos, no habrá que pagar eso con reservas del BCRA. Eso presionaría sobre el tipo de cambio y complicaría más los números de inflación de los próximos meses.
Al presentar el acuerdo, Caputo dio también un aviso sobre la Ley Ómnibus: «No solo como Ministro sino como ciudadano argentino estoy interesado que la Ley pase. La Ley sienta las bases para la reconstrucción del país«.
Fuente A24